Debates como el que estoy viendo me recuerdan mi paranoia con la televisión colombiana: la caja idiota nos hace perder el tiempo y la franja prime se lleva todos los honores.
Hoy siento que he perdido dos horas - y contando- de mi vida, y rescato como valiosos tan solo 20 minutos. El debate que ha organizado City TV y la W resulta tan desorganizado, con visos de improvisación que no proyecta mucha credibilidad. Es obvio en un canal que lo único que le importa, al igual que el grupo económico-informativo al que pertenece, es vender: se han pasado en colocar pautas comerciales interminables.
Aunque Alberto Casas me inspiraba confianza para formular otra clase de preguntas, me decepcionó. Sus intervenciones quedaron eclipsadas en mi mente ante su tos persistente y la evidente falta de un robitusin - o de un simple muteo de micrófono -. Roberto Pombo no ha resultado tan pantallero a pesar de uno que otro comentario, aunque sus quejas por el tiempo, no el de los candidato, ni mucho menos por el periódico que dirige, sino el del tiempo para ir a comerciales es igual de molesto que el protagonismo de Jorge Alfredo Vargas y Darío Arismendi en el debate de Caracol - El Espectador.
Lo que importa realmente:
¿Muchas palabras para criticar el programa como tal? Tal vez estoy mirando la paja en el ojo ajeno y lo confirme con una que otra patinada en Código Urbano. Y al meterme estrictamente en política, me siento en plena libertad de decir que el planteamiento de ideas fue tan decepcionante como la producción televisiva.
La discusión manejó ejes temáticos archiconocidos. Las relaciones fronterizas, la salud, la reforma laboral y la corrupción fueron esos tópicos en los cuales seguimos escuchando los puntos de vista de siempre.
Seguridad fronteriza y bases militares: ¿Quién quiere que Chavez o Correa se sigan metiendo en todo? por razones diferentes todos se opusieron.
Las acusaciones de Santos a Mockus por unas declaraciones en el programa los astros de la Z el pasado lunes en las que dijo que "él si extraditaría al presidente Uribe" y "no sabía que era el presidente de la república que decidía una extradición o no" con respecto a los roces entre Colombia y Ecuador; es que el 38% vs 29% de la última encuesta obliga a registrar cualquier palabra, letra o gesto para cobrársela. Así inició un tropezón de Mockus que no sé que tanto pueda afectar su popularidad en aumento.
La idea de Petro de repensar el acuerdo militar y al proyecto de TLC con Estados Unidos fue el contraste.
Salud: En la salud pasé más de 30 minutos con un loop eterno de pensamientos igualiticos en su mayoria: la salud es un derecho y no un negocio, los decretos de emergencia social son necesarios - ojo- pero se necesita pensar en la salud no solo con el signo pesos, se debe tener un consenso nacional de inmediato para solucionar el problema, mejorar la calidad de atención, se debe pensar en una medicina preventiva, estructurar el régimen subsidiado, acabar con el negocio de la salud... Petro mantiene su postura de llevar el médico a las casas, pero ¿Con qué dinero? ¿Cómo? puede ser que lo tenga escrito, pero no lo dijo en el debate, fail.
Trabajo + parte tributaria: Devolver la conexión directa del empleado con el trabajador sin intermediarios, hacer crecer la economía incentivando los sectores tradicionales de la economía. Se metieron por el tema de los sectores que se deben fortalecer enfatizando en la construcción, los incentivos tributarios para generar empleo...
Diferente e interesante: Las 5 locomotoras de Santos para impulsar la economía y el uso de su comodín vicepresidencial, Angelino Garzón, para integras a las centrales obreras con el gobierno. Antanas Mockus y su ralentización (aún más) del desarrollo industrial para contratar personas. Petro con su política de democratizar el crédito, capacitar profesionalmente - ojala que profesionalmente tenga todo el sentido de la palabra - y ofrecer la tierra. Pardo apareció con una serie de incentivos tributarios a la gente que quiera incursionar en nuevos sectores de la economía para ampliar la oferta nacional sumada a su bandera de la ley del primer empleo. Es lo único que rescato de la noche.
Pare de contar
La tanda siguiente habló de corrupción hasta ahí llegué. Es irresponsable hablar de algo incompleto pero ya estaba cansado de que me tuvieran más de 20 minutos con palabras calcadas. Es el colmo que un debate que se planteaba como una versión mejorada del e RCN y Caracol saliera con el mismo contenido - si se puede llamar así - encerrado con envoltura diferente - y peor, muchísimo peor - que las anteriores.
Esta es la última vez que escribo sobre un debate porque ya no les creo. En este momento los últimos sondeos y encuestas que salen a borbotones con fichas técnicas muy establecidas y extrañas, están ganando un poco más de fiabilidad que los mismos debates, y eso es lamentable.
Con decir que prefiero ver alguna novela nacional a esta clase de debates... igual si vemos la medición del Rating de anoche, el panorama será más que precario, ya sea porque a nadie le interesa el asunto, porque City TV es un canal local o porque también están fastidiados de la reincidencia de propuestas sin sustento. Tal vez este hecho sea importante para mí porque podría dejar de ver con paranoia la televisión nocturna criolla, me pegaría a la trama de la novela de moda y olvidaría mi stress diario buscando un candidato que me convenza.
Candidato por candidato:
Petro: Ganador de la noche. Desde aquel debate en Caracol me deja la impresión de querer darle una cohesión al polo que se estaba derritiendo. Sin duda el regreso de Gaviria ha ayudado a esto. Buena parte de las contrapreguntas se originaron con sus intervenciones.
Rafael Pardo: Tiene propuestas e ideas al igual que Germán Vargas Lleras, y su tranquilidad al responder la veo de dos maneras: es una persona que se toma el tiempo para decir las cosas, no es visceral, pero este rasgo también se puede convertir en debilidad con una población acostrumbrada a un tono de voz más agresivo.
Noemí: El sistema del debate le dio posibilidades para hablar con mas soltura, y parte de sus palabras me llegaron, no tanto por sus planes sino por enfatizar en un pensamiento. Mucho mejor que en las jornadas anteriores. Las preguntas a Gustavo Petro resultaron contraproducentes, porque de inmediato quedó desvirtuada y mostrándola como despistada ante los que Petro decía entorno a la salud y a la reforma laboral.
Santos: Su momento del debate fue en la primera pregunta acerca de la intervención de Venezuela y las palabras hacia Mockus, que mostraron algo que los medios ignoraron: la declaración el lunes por la mañana en la emisora la Z de Todelar. El resto de tiempo se diluyó en planteamientos similares con los demás candidatos.
Mockus: Prácticamente intrascendente, algo confundido.
Germán Vargas Lleras: Siguió con el mismo ritmo de exponer argumentos y cifras. El sistema de las preguntas y los tópicos no le ayudaron porque sus planes ya se conocen.
Jairo Calderón: No estuvo en el programa de City pero tuvo la suerte de aparecer en el boletín del consumidor. Habló de un fondo popular de progreso empresarial con créditos a bajos intereses y del crédito del ICETEX para los jóvenes sin ningún interés. Tan solo lo puedo medir por esa propuesta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario